Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Corporación Tercer Milenio

 

Armado de ideas

Pronto estaremos en www.partisano.cl

 

Participación Ciudadana y Sociedad Civil: deudas de nuestra democracia consociativa

Danae Mlynarz Puig, Cientista político y asistente social, danaemlynarz@hotmail.com, nacida 1973.

 La izquierda post-Lagos, o más allá de él y su gobierno, debiera hacerse cargo de ciertos temas que han quedado inconclusos o truncos durante los tres gobiernos de la Concertación. Me gustaría ver uno de ellos que parece fundamental para el proceso de democratización a que debiera tender el país.

 Si bien se deben considerar los aspectos inconclusos del proceso de transición en el marco de una democracia consociativa (según tipología de Arend Lijphart, un régimen democrático a través de consensos), en el sentido que aún existen una serie de trabas constitucionales y legales para darla por finalizada, tales como la vigencia del sistema electoral binominal y de los senadores designados y vitalicios, entre otros.  Parece un hecho que durante estos 12 años se ha gobernado de manera elitista, cupular y con un constante “veto de las minorías”. 

 Hemos escuchado muchas veces la importancia de la participación ciudadana y de la sociedad civil. Sin embargo, no observamos sus implicancias reales en la toma de decisiones. Es en relación a esta deuda donde quiero detenerme. Puesto que sólo cuando estos conceptos se transformen en realidades se puede decir que se ha comenzado con el esperado proceso democratización nacional. 

 En este sentido no debería sorprendernos el creciente apoyo electoral a prácticas populistas y clientelistas que parecen ser las únicas que realmente consideran las opiniones y necesidades de ”la gente”. Los gobiernos de la Concertación no han hecho mucho para que esas personas sientan que tienen derechos y deberes con el desarrollo social, económico, cultural y político de la sociedad donde habitan. Por eso no se ha logrado generar una ciudadanía que ejerza su responsabilidad social en un contexto de retraimiento del estado de bienestar.

 Los gobiernos de la Concertación han seguido ejerciendo un poder cada día más débil desde el punto de vista práctico de ejercicio de la acción, a través de un presidencialismo fuerte que muchas veces cae en lo autoritario, donde el jefe de Estado ejerce un liderazgo prácticamente paternal, frente a unos ciudadanos que parecen hijos sin discernimiento o en minoría de edad. 

 Los partidos políticos de la Concertación no han hecho mucho para modificar esta situación. Por el contrario, las prácticas internas dentro de los partidos son tremendamente cupulares, los dirigentes siempre son los mismos y sus intereses parecen ser más personales que de desarrollo político y social.  No existe una base partidaria fuerte, puesto que da lo mismo su existencia o no. Las opiniones de las bases no son consideradas, y cuando han existido opiniones disonantes, son acalladas por la necesidad vital de tener “gobernabilidad”. De esta manera, los partidos no han cumplido con su principal misión de ser “un instrumento que mediatiza la relación de los ciudadanos con el poder, permitiendo que enormes cantidades de ciudadanos puedan participar en la formación de la voluntad estatal. Así, se transforman en elemento fundamental del complejo proceso de formación de la voluntad política del Estado. Son el puente entre los grandes grupos ciudadanos y el poder político” (Friedman R, “Introducción a la politología”, Santiago 1995.) Es así como los partidos han terminado deslegitimándose frente a la ciudadanía e incluso frente a sus propios militantes que no sienten que puedan intervenir en las decisiones que dentro de ellos se toman.

 Por otro lado, los medios de comunicación parecen ser el único lugar donde las demandas sociales existen y pueden lograr cierta canalización por parte de la autoridad. De esta forma, las reivindicaciones sociales de los últimos tiempos, tales como las manifestaciones estudiantiles, las movilizaciones de los profesionales de la salud y de la educación, todas de carácter corporativo, han existido sólo porque han sido capaces de tener espacio en los medios de comunicación. Esta situación trae como consecuencia que la política como espacio de discusión, reflexión y decisión colectiva se vacíe y los parlamentarios privilegien aparecer en televisión por sobre el desempeñar su trabajo legislativo.

 Los ciudadanos perciben que la política no tiene relación con lo que les sucede en su vida cotidiana, da lo mismo finalmente quien gane una elección. Los “políticos” ya no realizan trabajo en terreno, con excepción para las elecciones donde visitan a sus clientes a ofrecerles cosas e incluso a pagarles cuentas.

 En este contexto, fruto de nuestros gobiernos y de nuestra forma de hacer política, emergen resultados tan frustrantes como el que sólo el 45% de los chilenos percibe que “la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno”, mientras que un 32% cree que “a la gente le da lo mismo el tipo de gobierno” y un 18% señala que “en circunstancias es mejor un gobierno autoritario” (PNUD, “Informe de Desarrollo Humano. Nosotros los chilenos: un desafío cultural”, Santiago, mayo 2002.)  Cabe destacar, que entre los que adscriben a una posición política de izquierda es donde la democracia aún presenta niveles altos de apoyo (72%).

 En este sentido, como una forma de hacernos cargo de estos niveles de apoyo a pesar de las deudas contraídas con la ciudadanía para la izquierda es fundamental reflexionar y recrear situaciones donde efectivamente los conceptos de participación ciudadana y sociedad civil puedan desarrollarse y darle carne a esta democracia anoréxica e incluso algunas veces bulímica. A mi juicio, ahí se encontrarían algunas razones para la desafección ciudadana frente a lo político. 


Haz llegar tus artículos o borradores de artículo a pdn200@nyu.edu o a milenio_66@yahoo.com Nosotros vamos a trabajar contigo para producir artículos que enriquezcan el debate y lo amplíen a nuevas voces. Mientras antes hagas llegar tu artículo, más tiempo tendremos para ayudarte a producir un texto que enriquezca al ex-Foro Virtual en su reflexión sobre el futuro político que queremos construir más allá del 2005.


Vea los números anteriores de Foro Virtual


Vea nuestros enlaces recomendados


Ultima actualización 20  de agosto de 2002, año sin elecciones


Realizador de la página WEB Ingenio producciones. milenio_66@yahoo.com

                 

 
 
1

1

1

1