Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Corporación Tercer Milenio

 

Armado de ideas

Pronto estaremos en www.partisano.cl

 

Gestión de conflictos en escenarios de cambio

Sergio Salinas Cañas, sergio_salinas99@hotmail.com, Periodista y cientista político, nacido en 1966.

 Los problemas cruciales en la actualidad en Latinoamérica, son las sucesivas tensiones entre modernización y tradiciones sociales, entre crecimiento económico y desarrollo humano, y entre una visión negativa y otra positiva sobre los conflictos.

La modernización del Estado ha significado, para los sectores sociales insertos en el ámbito público, enfrentar este proceso en un plano de contradicciones. La cultura del trabajo en el ámbito público, tiene una particular identidad, que en un sentido genérico está asociada a la estabilidad laboral y progresión gradual de su situación social-laboral.

Las tradiciones sociales del estamento funcionario estatal, transitan hacia un Estado distinto, un Estado en transición, de menor tamaño, que pretende moverse con otros parámetros de gestión pública. Este proceso está contextualizado por los modelos de desarrollo imperantes, que de por sí, generan tensiones en todo el cuerpo social.

Además, nuestra organización política, expresada en un sistema democrático, no se despoja aún de su carácter profundamente autoritario. Algunos autores sostienen que la carga de transformaciones políticas acaecidas en dictadura y heredadas en una transición a la democracia explica tan solo la manifestación más contemporánea de los efectos de una cultura autoritaria arraigada. Esta puede advertirse, en parte, en los enclaves autoritarios que conforman el ecosistema de una democracia funcional a una cultura que se ha deslizado por la vía de la evitación de los conflictos. 

Además los gobiernos latinoamericanos están atravesando un proceso de adaptación a dos cambios fundamentales: cambios en los valores y demandas de los ciudadanos, que a su vez se relacionan con una pérdida de peso de los partidos políticos y de la identificación con ellos y cambios en la economía, que afectan a las políticas y resultados posibles de los gobiernos, que tienen así más dificultad para satisfacer las demandas sociales y, sobre todo, para ajustarse a las prioridades de los electores en el diseño de sus políticas.

Estos cambios explican probablemente que en todos los países democráticos exista un clima de relativa insatisfacción y desconfianza hacia los partidos políticos y hacia los resultados de los gobiernos.

Algunos politólogos afirman que la aparición de nuevos partidos y canales de representación de los intereses populares puede resolver el primer problema y conducir a alternativas verosímiles frente a la frustración de los electores. Pero el segundo remite a situaciones de desigualdad social y falta de desarrollo económico seriamente agravadas desde la crisis de la deuda, especialmente en los países que no han conseguido realizar las reformas estructurales o que, pese a haberlas realizado, no han logrado volver a entrar en un camino de crecimiento sostenido.  

En este punto los problemas del sistema político pasan a ser problemas del Estado para cumplir su función, y el reto para los partidos no es sólo ya representar las demandas sociales, sino encontrar un nuevo modelo de Estado que permita ofrecer soluciones: reconstruir el Estado en las nuevas circunstancias de la economía mundial y crear las condiciones para entrar en una nueva fase de desarrollo.

 Además los gobiernos latinoamericanos se encuentran insertos en un contexto marcado por dos coordenadas fundamentales: procesos de modernización y procesos de democratización.

La modernización es el proceso de racionalización (racionalidad medio-fin) que en su forma actual se caracteriza por tres rasgos sobresalientes: en primer lugar, la nueva complejidad de la sociedad, caracterizada por la creciente diferenciación de los diversos campos de la vida social (economía, ciencia, arte, etc.) según racionalidades y dinámicas relativamente autónomas.

 

En segundo lugar, un cambio de la matriz de la organización social. Con el avance de la complejidad social disminuye la capacidad jerárquica de regulación estatal y se afianzan formas descentralizadas de coordinación como el mercado.

 

Lo que se relaciona con un tercer condicionante: el proceso de globalización. Este significa no sólo la mundialización de los circuitos económicos, tecnológicos, comunicativos, etc., sino también la subordinación de los diversos aspectos de la vida social bajo la racionalidad del mercado.

 

Por su parte, el proceso de democratización concretiza el principio de autodeterminación colectiva mediante dos cursos de acción: la elección libre, competitiva y regular de las autoridades políticas en instituciones representativas y, por otro lado, la toma de decisión mediante procedimientos legales.  

Si el primer aspecto sobresale por contraste con la experiencia autoritaria de la región, el segundo aspecto —la capacidad de las instituciones democráticas de dirimir conflictos, decidir los desafíos y orientar el desarrollo futuro— se revela crucial con relación al proceso de modernización.

Asimismo, se explica en nuestra organización económica, un modelo que institucionaliza sus propias reglas del juego, en donde la cultura empresarial, emergió como valuarte de un destino-país que monetariza las relaciones de poder, estandarizadas por las aspiraciones de crecimiento económico y orientada expansivamente hacia la privatización de los conflictos sociales, como soluciones concretas a las molestias o males necesarios que acarrea el desarrollo. 

Este autoritarismo sutil del cual somos prisioneros de manera cotidiana ha sido llamado por algunos autores como la objetividad sin paréntesis. Se trata de actuar en lo social, esto es, planificar, organizar, decidir, ejecutar, etc. con el solo mérito de mis propias convicciones. De esta manera, la decisión del lugar de una central hidroeléctrica, el cierre de una mina de carbón, una reforma educacional, la seguridad ciudadana o cualquier otro asunto de interés público da fundamentalmente cuenta de las convicciones “técnicas” de aquellos agentes funcionarios y poderes fácticos, que les toca intervenir en un asunto determinado. Rara vez, en efecto, es fruto de un auténtico intercambio entre personas o grupos de personas de otras convicciones, “técnicas” o de otra naturaleza.

De la misma manera, la propensión a resolver conflictos en Chile, refleja de manera importante, un proceso de toma de decisiones desamparado en la mayoría de los casos de una concepción activa de la negociación como proceso estratégico. Una explicación principal la encontramos en la evaluación positiva que se hace del autoritarismo –punto señalado anteriormente- como estilo para enfrentar conflictos, de la administración sistémica como enfoque de tratamiento de conflictos y de la negociación como tácticas de interacción competitiva, simulacro y manipulación de conflictos.

La tentación casi irresistible ha sido la de simplificar el trabajo y centrarse en la superficie, buscando la vía más rápida tanto de evitar los conflictos como –si se producen- ganarlos o buscando la vía más rápida para obtener un acuerdo. Pero la rapidez no es compatible con la calidad, asó lo demuestra la gestión de conflictos en escenarios de cambio que ha tenido la Concertación en estos más de diez años de gobierno. Planteamientos simplistas no pueden alcanzar éxito total al manejar problemas complejos, como son los actuales conflictos sociales que viven el país.

            


Haz llegar tus artículos o borradores de artículo a pdn200@nyu.edu o a milenio_66@yahoo.com Nosotros vamos a trabajar contigo para producir artículos que enriquezcan el debate y lo amplíen a nuevas voces. Mientras antes hagas llegar tu artículo, más tiempo tendremos para ayudarte a producir un texto que enriquezca al ex-Foro Virtual en su reflexión sobre el futuro político que queremos construir más allá del 2005.


Vea los números anteriores de Foro Virtual


Vea nuestros enlaces recomendados


Ultima actualización 2  de septiembre de 2002, año sin elecciones


Realizador de la página WEB Ingenio producciones. milenio_66@yahoo.com

                 

 
 
1

1

1

1